Tras identificarte, perfilarte, repasarte y autodefinirte, respóndete: ¿Qué estoy dispuesto/a a sacrificar para alcanzar mis aspiraciones?
Definirse y asentarse en un campo determinado, de un sector distintivo y con unas condiciones predefinidas, auqnue sea en términos puros de marca personal, implica en todas las circunstancias el repensar las prioridades en los campos complementarios del profesional. A menudo, estos campos son los esenciales, los vitales. Un día, una persona muy inteligente comentó en una conferencia que el tiempo libre es el tiempo que dedicamos a las cosas que importan realmente. Si se trabaja en algo que nos apasiona, la línea entre tiempo de negocio y tiempo de ocio se desdibuja, pero aun así habrá cosas de una faceta que se tendrán que sacrificar en beneficio de la otra faceta. En esas corcunstancias, tendrías que reconocerte a ti mismo/a hasta dónde estás dispuesto/a a llegar para alcanzar el objetivo último definido en el paso anterior. Siguen algunos ejemplos, aunque puedes escoger otros:
Tiempo
Sueño
Dinero
Amistad
Familia
Deporte
Bienestar
Puede ayudar comenzar haciendo una lista de todo lo que amas hacer en tu tiempo libre, para después escoger cuál de los elementos podrías sacrificar a cambio de conseguir ser coherente con tu objetivo principal, tu motor vital.