La última oferta de trabajo a la que se me ha invitado a suscribirme consistía en cobrar $1.25 (0.74€ tirando por lo alto), IVA incluido, por un post de 500 palabras. No es el único caso que me he encontrado, por lo que comienzo a creer que en plataformas online como freelnacer.com no hay lugar para personas como yo – que hacemos un trabajo de primera y cobramos tasas de este continente por él.

Muchas de las ofertas publicadas especifican que no desean concursantes de Asia, países árabes o el Este de Europa, especialmente porque allí hay un número preocupante de profesionales del copywriting, la traducción y el SEO que ofrecen sus servicios por lo que resultan céntimos a ojos de cualquier otra persona. Allí con un dólar, una familia vive un día entero. Desde el punto de vista sociológico, tiene sentido que los pagos que se ofrecen sean tan bajos. El problema se presenta cuando los profesionales asiáticos se están haciendo famosos por suplantar a profesionales de otras partes del mundo y plagiar su trabajo con la finalidad de ganar dinero haciéndose pasar por alguien que tiene conocimientos, profesionalidad y una excelente trayectoria.

Esto se hace “sugiriendo” que te des de alta en determinadas plataformas de traductores o escritores freelance, en las cuales básicamente pones tu identidad profesional en bandeja al mejor postor. Otras formas de hacerlo es que simplemente encuentren tu perfil, lo copien y peguen en un servidor de email gratuito y se hagan pasar por ti con toda la cara.

En el momento en el que termine este post, voy a  darme de baja en proz.com, elance.com y freelancer.com, especialmente este último, ya que dentro del circo en el que se han convertido las plataformas de profesionales de las letras y el diseño, es el único que llega a los límites de pedir 10.000 seguidores reales en 5 perfiles de redes sociales diferentes, que sean activos, que sean americanos y hacerlo en una semana. Por el más que coherente precio de $15. Si fuera millonaria dedicaría mis horas a ponerme en contacto con estas empresas para recomendarles que no publiquen tales ofertas en Europa y Norteamérica, porque aquí se toman como un insulto o una broma, según el momento del día en el que le llegan a uno. Por otro lado, teniendo en cuenta que millones de perfiles de rrss son falsos, es poco probable que tu servicio mediocre que no tiene ni un público local medianamente interesado consiga 50.000 seguidores apasionados en todo el mundo que respirarán en la medida en la que les ofrezcas contenido. Despertad, gente.

Si te dedicas a la traducción, en http://www.bokorlang.com/journal/60fraud.htm da ejemplos de lo que ocurre en el sector y cómo puedes protegerte. Por su parte, en http://www.jrdias.com/jrd-translator-scammers.htm se explica cómo exponerlos, a la vez que se actualizan periódicamente los avances en el campo.

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